sábado, 2 de agosto de 2008

Pescando en Filipinas


Quien me iba a decir que Filipinas iba a ser el país que me iba a convertir en un verdadero protón de fósforo. No hay ni un sólo día (quizá sí) que no haya probado o repetido una de las tantas variedades de pescado que te ofrecen en alguna de sus cantinas o restaurantes. Mi preferido es el Blue Marlin al grill, cuyo sabor se parece mucho al atún, pero el adobo (hecho a base de soja, lima y otros ingredientes que no alcanzo a reconocer) lo convierte en un plato unicamente encontrable en estas latitudes. Otra variedad muy sabrosa es el Lapu-Lapu, una pieza rosada y de sabor suave y resbaladizo. Una de mis constantes (si le puedo atribuir ese adjetivo) es el Kitong, que lo sirven en la que ha sido, durante mis meses en Butuan City, mi lugar de referencia para comidas, cenas, bienvenidas y despedidas: el Paboritos. Lo hacen al grill, con un relleno en las mismas entrañas del pescado de tomatito, cebolla y pimiento verde. La mezcla con la salsa de soja, el chili y el arroz lo convierten en un plato que despierta adicción, de verdad. Otros pescados como el Galunggong o el Salay Salay no tan frecuentes en mi dieta pero parte de mi experiencia gastronómica. Lima, salsa de soja (toyo), vinagre de coco y gengibre son algunos de los ingredientes que de una u otra forma acuden a ti.
Siguiente capítulo: las variedades del cerdo (Baboy) en Filipinas, un animal al que rinden verdadera devoción.

martes, 13 de mayo de 2008

Sabaya - El Cairo libanés

Dentro del estrellado Hotel Semiranis Intercontinental, se encuentra uno de los mejores y más elegantes restaurantes de El Cairo, el Sabaya. El escenario, con esa iluminación tan sosegante, te pide que te detengas plácidamente y que te dejes llevar por las artes de un servicio que encandila: una atención constante y afectuosa. Nos ofrecen vino, pero preferimos cerveza libanesa para refrescar y tonificar un poco el ánimo después de un día agotador.


Sobre la mesa, una curiosidad que puede llegar a resultar incómoda, depende de tu grado de familiaridad con el ambiente: se trata de una copa enorme de crisal que contiene distintas verduras crudas y enteras (lechuga, zanahoria, pepino, tomate, pimiento...) para que te diseñes la mejor de las ensaladas posibles. Los mezzes (entrantes o pequeños platos) que escogimos de la carta no podían ser más deliciosos; servidos con una cadencia perfecta, primero llegó el hummus libanés, delicado y muy refinado, el baba ghannuj (pasta de berenjena triturada con tomate y cebolla y con un ligero sabor ahumado) resultó delicioso y ancestral, el sabouisik (bollitos de queso) llegó sin pretensiones pero no desmerecía el bocado. Y por fin, el plato estrella, el kibbeh nayye (cordero picado y maíz crudos), un plato con extravagante gusto mantecoso, suave y adictivo. Después de tan aplicada degustación, no teníamos fuerzas para pasar la frontera de los dulces, pero el "Outlet Manager" nos disuadió de que tuviéramos la foto completa de esa noche libanesa, así que nos ofreció un agua de rosas calientes y unas pastas dulces excelentes.

Una velada que ya habita en nuestra memoria y que recomendamos en cualquier salto a esa excesiva y arenosa ciudad.

Dirección: Corniche El Nil - Semiramis InterContinental
Teléfono: +20 (2) 795 7171
Precio: 15 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 9 Servicio: 10

lunes, 28 de abril de 2008

De Torres en Felechosa


Si no escribo hoy sobre De Torres no escribiré nunca. Todavía están vivas las agujetas de siete horas de camino, rodeada de enormes territorios de sueño (como dijo un poeta silencioso) y el recuerdo de Tronquete, nuestra adopción provisional de perro guía (me cautivó). Después del sueño, entra el hambre, un hambre voraz, animal e irracional...y nuestros pies se fueron solitos al De Torres, a por el entrecot y el solomillo de ternera asturiana, a intentar controlar la fiereza delante de unos suculentos flamenquines (la especialidad de la casa), unas croquetas bailonas y un vino de cachisenlamar. He comenzado por la mitad, pero así me ha salido el relato culinario... la bienvenida fue servida con unos vasitos de crema de verdura fría al aroma de naranja que abrió más el apetito y el adiós con una mousse de queso radiante y delicadisíma.

Es un privilegio que te den de comer así.

Dirección: Ctra. General 85 - Felechosa, Aller (Asturias)
Teléfono: 985 487 011
Precio: 35 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 10 Servicio: 9

miércoles, 16 de abril de 2008

Casa Marco - Expectativas no cumplidas


Me llevaba rondando este restaurante italiano, tan bien vendido por algunos personajillos, una temporada. Así que me llevé a dos habitantes cotidianos de mi vida laboral muy majetes y nos sentamos a hacer nuestros deberes. El pan rico pero troposférico de caro. La ensalada de bresaola con parmesano muy sabrosa, sobre todo por el tipo de aliño, pero volvemos a lo mismo, muy cara. Los penne a la rabiata al dente y suculentos pero les faltaba un remate. Los medaglioni con ricotta y boletus ramplones. La salsa de tomate sepultaba cualquier posibilidad de diferenciar sabores. La lasagna de berenjenas bastante rica, quizá lo mejor de nuestra degustación. La puesta en escena es cutre y el tiramisú flojo como la manteca (que diría mi abuelo).

Un restaurante con precios injustos y con ganas de...pero no.

Dirección: c/ Gaztambide 8 (metro Moncloa)
Teléfono: 91 543 2069 (Cierran S mediodía y D)
Precio: 25 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 6 Servicio: 7

domingo, 6 de abril de 2008

La Taquería del Alamillo

La pequeña y tímida Plaza del Alamillo da nombre a esta taquería mexicana chispeante y de recetas tradicionales y jugosas. Tiene un comedorcillo interior de estampado folclórico-sin-pasarse y una terraza forrada en plástico, para evitar ventoleras impredecibles, de aspecto romático (las velas siempre ayudan).

Para entretener, siempre te ponen unos nachos con dos salsas. Un vicio, como las pipas. No podría hacer una relación y descripción de todos los platos que he probado pero hablaré de algunos que recuerdo por su nombre y de otros por su sabor. El Mocaljete de pollo en salsa verde es inesperado y sabrosísimo. Te lo sirven en un pesado y ardiente recipiente de piedra volcánica en forma de cerdito maya. Otro de sus Mocaljetes, el de sábana con frijoles, salsa y queso es otra experiencia sensorial. Las quesadillas Huitlacoche son mis preferidas. La mezcla del hongo negro con el queso es catapultadora. Los chiles en nogada son deliciosos, y una receta desconcertante dentro de las típicas cartas mexicanas. Merece una probadita. A los postres siempre llego tarde, así que sólo puedo hablar de los crepes de dulce de leche con nata. Ricos.

Pasen y entren en uno de los mejores restaurantes mexicanos de Madrid.

Dirección: Plaza del Alamillo, 8 (metro Latina)
Teléfono: 91 364 20 88 (Cierra L y M mañana)
Precio: 18-25 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 9 Servicio: 8

lunes, 24 de marzo de 2008

La Bola - De cocido madrileño

Me gusta el ritual que envuelve a este restaurate tradicional cuando se trata de comer cocidito madrileño. En primer lugar, te sirven los fideos en el plato (advertencia: no comérselos hasta que no llegue el camarero con la tinaja de barro. En una ocasión ví a dos cacereños tragandose los fideos medio secos pensando que así era el tema, con el consiguiente grito de espanto del camarero, claro). A toque de corneta, el camarero llega con tu tinaja individual de cocido y te pide que te cubras hasta el cuello con la servilleta porque, literalmente, te escancia la sopa en el plato. El colorcito y el sabor son espectaculares. Poco después llega el arrojo de todo el pelotón: garbanzos, morcillo, chorizo y tocino. Y a eso se suma una bandejita con salsa natural de tomate, guindillas, cebolleta y repollo. Un subidón. El vino de la casa que ofrecen es un Rioja muy rico (si no recuerdo mal rondaba los 11 euros).

De postre, si queda algo de aliento (intentarlo porque merece la pena) hay que pedirse los buñuelos de manzana con helado, por favor.

Dirección:
c/ Bola, 5 (metro Ópera)
Teléfono: 91 547 6930 - Cierra domingos noche
Precio medio: 25 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 8 Servicio: 7
- No admiten tarjeta de crédito -

martes, 11 de marzo de 2008

El Vesubio - Italiano de paso


A las puertas del Cantón de Chueca se encuentra este diminuto bar-restaurante italiano. Su poder de atracción reside en sus deliciosas pizzas individuales (consiguen una masa riquísima y utilizan productos frescos, no como los champis de bote de Telepizza), en la calidad de su pasta fresca y en el ventanuco exterior desde el que puedes hacer tu pedido para llevar. Es excelente si vas con prisas, si tu nevera está tristona, si hace buen tiempo y las pillas para comer en la plaza de al lado o si hay colegas cerca y hay plan en casita...

Las pizzas están todas buenas. Yo suelo pedir la de espinaca con huevo. Por inusual, o por ese regusto a ajito tan rico. Pero cuidado con las colas. A ciertas horas son desquiciantes.

Si entras a la calle Hortaleza, sin saber cómo, cual gato Tom poseído y guiado por el olor de la tarta de frambuesa, te encontrarás frente a este rincón pidiendo una pizza para llevar. "Sí, muchas gracias, me espero diez minutillos".

Dirección: c/ Hortaleza 4
Teléfono: 91 5215171
Precio: 7-12 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 7 Servicio: 8

domingo, 9 de marzo de 2008

La Burbuja que ríe... se ríe de ti

No se me ocurre ningún calificativo positivo para definir este restaurante. A eso tengo que sumar mi perplejidad, una vez más, ante tanta cola de desesperados/as hambrientos y con ganas de que les tomen el pelo. El espacio es enorme, para acoger a hordas de amiguetes dispuestos a beber sidra como elemento exótico y ponerse hasta arriba de patatas. ¿Por qué no lo habrán llamado La Patata que Ríe? Comienzo mi retahíla: el chorizo a la sidra ni lo cortan (no está mal de sabor pero el aspecto es muy cutre); la ensalada es para salir corriendo: lechuga iceberg insípida con una salsa rebajada e irreal de queso cabrales; las "Patatas a la Burbuja" son un cuadro: la papata marchita y retorcía de pena con una salsa que no es para dar saltos; las costillas secas, y con más patatas; ¿y el postre? Es que me da la risa floja el surtido de tartas: una bandeja de acero inoxidable y sobre ella un magma imposible de diferenciar gracias a los chorros de nata que despiadadamente han caído encima del surtido. ¿Por que no mejor jugar a la guerra de tartas y vivir una tarde catártica y liberadora de traumas?

Dirección: c/ Ángel 16
Teléfono: 91 366 5167
Precio medio: 15-18 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 3 Servicio: 2

sábado, 8 de marzo de 2008

Donzoko - Delicias Makilladas


Ya era hora de cruzar ese paso empedrado, con fuentecilla Zen incluida, en la entrada de este restaurante. Tengo que reconocer que esperaba una decoración en el interior más aséptica y minimalista y me agradó comprobar que es un poco de mi cuerda: aspecto desaliñado (aunque aquí la servilleta es de tela), cocina visible y ambiente distendido.

Comenzamos con un shumai (empanadillas al vapor con salsa) muy tonificante y que abre apetito; inmediatamente después llegó una sopa miso (como parte del plato de anguila con arroz= colosal. Muy recomendable); la bandeja de maguro y shake sashimi es ya circense, un espectáculo. El número se completó con media ración (unas 12 piezas) de Californiamaki con huevas. ¿Y la tempura? Choca el remillete de perejil rebozao, pero es sabroso, y las verduras que cocinan no son las habituales. Rica, muy rica.

De postre elegimos un flan de té verde. Error. Evocación de "cuchu de vaca". Aunque el helado con pasta de judías rojas no está nada mal.

Dirección: c/ Echegaray 3 (metro Sevilla o Sol)
Teléfono: 91 429 5720
Precio medio: 25-30 euros Cierra: Domingos
Al plato vendrás valora - Paladar: 8,5 Servicio: 6,5


lunes, 3 de marzo de 2008

AKI - La Tasca Japo


Mis colegas y yo tardamos mucho en adivinar o en quedarnos con el nombre de uno de nuestros restaurantes japoneses favoritos, por eso lo apodamos "La Tasca Japo". Su aspecto recuerda a una antigua taberna gallega recliclada y convertida en izakaya japonesa. Su cocina es tan pequeña (como los tradicionales talleres de zapatos o cerrajerías), que uno no alcanza a entender cómo se materializan esas bandejas gigantescas de sushi y sashimis variados. La carta no es muy extensa y practican lo tradicional, sin mucha floritura rocambolesca y fusiones atrayentes. La calidad del pescado cierra los ojos de placer y la cantidad es muy generosa. El sashimi es de lo mejorcito de su carta, los norimakis a muy buen precio y el katsudon muy recomendado pero aún no catado. Habrá entonces que hacer otra visitilla para mejorar esta crítica...

El ambiente es muy agradable. Me gusta el descuido, el desorden y la banqueta sin respaldo.

Dirección: c/ Echegaray 9 (metro Sevilla o Sol)
Teléfono: 91 429 5806
Precio medio: 25 euros
Al plato vendrás valora - Paladar: 8 Servicio: 7